Si tienes ganas de vivir con intensidad esta etapa que cambiará tu vida, es importante que puedas defender el derecho de estar sana y sentirte bien.
Y para ello, reconocer los mensajes de tu propio cuerpo, percibirte, conectarte, sintiéndote activa tanto en el desarrollo de tu embarazo, como en el trabajo de parto y en el nacimiento de tu bebé.

Problemas del primer trimestre

Uno de los problemas que más habitualmente aparecen en la embarazada, y además uno de los primeros en aparecer son las nauseas y vómitos. Tienen la característica diferencial con otros tipos de vómito de que no hay pérdida del apetito y no hay diarrea ni dolor abdominal. Si son esporádicos y no interfieren con la vida normal, no hay que hacer nada especial. A menudo mejoran aumentando las horas de descanso y evitando el estrés. Si son mayores se puede acudir al ginecólogo quien, habitualmente prescribirá un medicamento llamado Caribán.
Otro problema característico del primer trimestre es la aparición de un manchado vaginal de aspecto sanguinolento. Por definición todo manchado de aspecto sanguinolento se denomina amenaza de aborto. Cuando ocurre es necesario evitar el estrés y asegurar el descanso, lo cual se traduce en una baja laboral si se da en una mujer que trabaja. Mientras sea un manchado escaso no es imprescindible acudir al ginecólogo, pero sí realizar este tipo de "reposo relativo". Antiguamente se prescribía reposo absoluto en cama pero la investigación científica ha demostrado que no es necesario y además el estrés emocional que esto conlleva puede ser perjudicial. Si el sangrado se hace mayor, en una cantidad que comienza a semejarse a la de una menstruación, o si se acompaña de dolor intenso, entonces es necesario acudir a un servicio de urgencias ginecológicas para diagnóstico.
En cuanto al dolor, si es leve, es probable que no sea nada importante. Pero siempre que exista un dolor abdominal intenso en las primeras semanas o meses de embarazo es importante acudir a un servicio de urgencias ginecológicas para el diagnóstico, ya que algunas de las posibilidades diagnósticas conllevan gravedad, como es el caso de las gestación ectópica, entre otras.

Emilio Santos Leal

Presentación de nalgas ¿qué hacer?

17 formas de ayudar al bebé de nalgas


Si tu bebé esta de nalgas y te gustaría evitar tener una cesárea, hay varias cosa q puedes aprender para que el bebé se ponga cabeza abajo.
Mientras q por muchos años la práctica habitual era la de que los bebés de nalgas nacieran por vía vaginal y los médicos obstetras en los años 60 y 70 estaban preparados con la habilidad necesaria para llevar a cabo este tipo de partos, ahora se esta convirtiendo en una habilidad perdida ya que los médicos obstetras están optando cada vez más por hacer una cesárea.
Y a pocas mujeres se les dan estrategias para ayudar a que sus bebés se den la vuelta hacia cabeza abajo.
El quinto hijo de mi madre nació en los 60 por vía vaginal estando de nalgas y sin complicaciones. Mi madre hubiera tenido un 97% de posibilidades de tener una cesárea si mi hermana menor hubiera nacido en la actualidad.
De todos los embarazos, un 4% de los bebés se encuentran de nalgas, y dentro de esta categoría hay diferentes posiciones en las que se pueden estar:


Podálicas- con los pies por delante
nalgas completas- bebé sentado en sus talones (posición de Buddha)
nalgas francas- nalgas por delante, las piernas estiradas y los pies cerca de la cabeza


Es común que a las madres con bebés de nalgas se les diga que su única opción es la de tener una cesárea. La verdad es que existen varias opciones :


- dar la vuelta al bebé para ponerlo cabeza abajo y proceder a tener un parto vaginal
- cesárea
- parto vaginal de nalgas


¿Existe alguna manera efectiva de tu puedas hacer para que el bebé se de la vuelta cabeza abajo?

Algunos dicen que "no", que no se puede hacer nada. Sin embargo existen varios métodos para que mujeres y profesionales de la maternidad puedan trabajar juntos para ayudar a que los bebés se pongan cabeza abajo.
¡A continuación hay 17 formas de ayudar al bebé de nalgas a que se de la vuelta!
Asegúrese de preguntar al profesional responsable del seguimiento de tu embarazo antes de intentar las posiciones para ayudar al bebé a darse la vuelta por si existiera alguna razón por la que no debería usarlas.


1.Visualización de la cabeza del bebé moviéndose hacia abajo, entrando profundamente en su pelvis. Hágalo varias veces al día, especialmente a la vez que haga las posiciones y ejercicios siguientes.

2.Natación tan frecuentemente cono sea posible. Favorece que su pelvis y su cuerpo en general se suelten y relajen. Hágalo en conjunción con hacer el pino si tiene ayuda.

3.El pino- con asistencia y en una piscina tan frecuentemente como sea posible.

4.Posición de inclinación de nalgas- empieze sobre las 32-35 semanas de gestación. Hágalo 3 veces al día durante 10-15 minutos por vez, teniendo el estómago vacío, y cuando el bebé esta activo. Recline el final de una tabla de planchar de forma que esté bien segura contra un sofá o una silla, unos 30 a 45 cm del suelo. Túmbese cabeza abajo con las rodillas dobladas y con los pies planos en la tabla. Relájese, tome una respiración profunda y evite tensarte. También se pueden usar almohadas en una superficie lisa para levantar las caderas de 30 a 45 cm mas altas que los hombros. La gravedad hace que la cabeza del bebe sea empujada hacia la parte superior del útero, ayudando a que se flexione, y así será mas facil para el bebé darse una voltereta para ponerse cabeza abajo.

5.Cascos de CD/iPod- métalos dentro de los pantalones de la madre hacia el hueso del pubis y ponga música clásica unos 10 minutos de 6 a 8 veces al día.

6.Linterna- trate de mover el haz de luz de la linterna despacio desde la parte superior del útero hacia el hueso del pubis mientras se encuentra en la posición de inclinación de nalgas.

7.Masaje- Empiece poniendo su mano izquierda en la parte inferior del abdomen y la mano derecha justo por encima de la izquierda. Mueve las manos en la dirección de la agujas del reloj sobre la parte derecha de su tripa. A la que su mano derecha llega a la parte superior del abdomen, deslice la mano izquierda sobre su mano derecha y muévala hacia abajo por el lado izquierda de su tripa. Su mano derecha ira la primera a la que hace un círculo completo, siempre en la dirección de las agujas del reloj. Haga el masaje suavemente como si se estuviera dando crema, durante 10 minutos o más, unas cuantas veces al día.

8.Pinza- ponga una pinza en el dedo meñique de cada pie en la esquina exterior de la uña, de lado, de forma que la uña y la yema del dedo estén estimulados durante 30 minutos al día. Este es un punto de acupuntura relacionado con "moverse hacia abajo". También se puede hacer ejerciendo presión con los dedos en el mismo punto.

9.Pulsera para el mareo- se debe colocar con una cuenta a unos cuatro dedos por encima del hueso interior del tobillo- otro punto de acupuntura utilizado para la estimulación del útero. No se debe utilizar este punto si se esta teniendo cualquier síntoma de parto a prematuro.

10.Vaso de zumo de naranja o otro tipo de fruta- después de tomarse el zumo, túmbese de lado con las caderas mas altas que los pies. Los bebés se mueven mas después de haber tomado algo con mucho azúcar.

11.Posición de inclinación de pelvis- con el estomago vacío, coloque una bolsa de hielo encima de su tripa, 10 minutos dos veces al día. Haga esto mientras esté tumbada con la espalda en el suelo, las rodillas flexionadas y los pies en el suelo con tres almohadas grandes debajo del trasero. Haga esto junto con la visualización y con los cascos.

12.Estiramiento del gato- estando a cuatro patas, ponga su cabeza y su pecho contra el suelo mientras que su trasero queda en el aire, entonces redondee la espalda y vuelva a ponerse de cuatro patas.

13.Posición de rodillas contra el pecho- arrodíllese con las caderas flexionadas un poco mas de 90 grados, pero sin que los muslos estén apretados contra su tripa o cabeza, con los hombros y la parte superior del pecho contra una colchoneta durante 15 minutos, cada 2 horas por 5 dias.

14.Relajación de la tripa seguido de inversión- Que la pareja ponga una manta debajo de las caderas de la madre mientras ella esta tumbada en el suelo. La pareja debe levantar las esquinas de la manta y mover las manos de arriba a abajo de forma que la tripa de la madre se mueva de lado a lado. Los movimientos deben ser pequeños y que la madre los encuentre relajantes. Haga esto durante 5 minutos. Después la madre debe arrodillarse en el descansillo de una escalera y estando a cuatro patas, bajar 2 o 3 escalones con las manos por delante, con su pareja sujetándole los hombros para ayudarle a mantener el equilibrio. Mantenga esta posición durante 5 a 10 minutos o tanto tiempo como le sea cómodo.

Las técnicas siguientes deben realizarse con la asistencia de un especialista o profesional médico:

15. Acupuntura- encuentre un acupunturista que esté familiarizado con el embarazo y que sepa cuales son los puntos que deben estimularse para ayudar al que el bebé se de la vuelta.

16 Técnica de Webster para nalgas- Vaya a ver a un Chiropráctico que tenga experiencia en esta técnica.

17 Versión cefálica externa- esta técnica se puede realizar en un hospital a partir de la semana 37; vea a su médico obstetra o ginecólogo para mas información y asistencia.

Dr. Emilio Santos

Doulas: un aliento de amor para el nacimiento más humano

“Doula” es un término griego que describe una mujer que sirve a otra mujer. Esta palabra se ha extendido mundialmente para describir a una mujer que acompaña a otra, en el proceso de embarazo, parto-nacimiento y crianza. No se trata de una figura sanitaria sino de un apoyo y un acompañamiento personal a la preparación física y emocional.


Ancestralmente la mujer primitiva que vivía en tribu, lo hacía conectada con su cuerpo y su capacidad creadora.
Al llegar a la madurez habría convivido con los embarazos, partos y crianzas de las otras mujeres adultas de su comunidad, quienes además la sostendrían y acompañarían en su propia experiencia.

La doula durante el embarazo
Hoy en día la situación es muy distinta: las parejas viven aisladas de otros núcleos familiares y en muchos casos el primer contacto de la mujer con la fuerza creadora femenina, es su propio embarazo. Es entonces cuando los miedos, las inseguridades, el estrés y la necesidad de control, hacen a la mujer “abandonarse” en manos de profesionales.
Y ya está, se esconden de golpe aquellas sensaciones y la mujer puede seguir con su vida y tener un embarazo sin casi enterarse... hasta más o menos la semana 40 en la que el bebé ha de salir, y se despiertan el miedo al dolor y a lo desconocido.
Si todo va bien, en un par de días la mamá se encuentra en casa sin saber qué hacer con un bebé al que no conoce. En el caso del bebé esta situación es vivida aún con más dramatismo como diversos estudios como los descritos por el Dr. Thomas Verny y John Kelly han demostrado (Lectura relacionada: “La vida secreta del niño antes de nacer”).
El papel de la doula es el de recuperar aquel sostén entre mujeres, rescatar la sabiduría ancestral que cada una de nosotras tiene, favorecer desde el nido-útero el vínculo mamá-bebé y en su caso papá-bebé, y siempre, siempre acompañar a la futura mamá en su propio proceso.
De esta manera el embarazo se vuelve más consciente, en el pleno sentido de esta palabra, el bebé se siente unido a su madre física y emocionalmente, está seguro, protegido y bienvenido. Y esas sensaciones del bebé intrauterino empiezan ya a formar la personalidad del adulto que llegará a ser.
Según los estudios del Dr. Verny, experto y conferenciante de la vida intrauterina, queda en evidencia que los estímulos sensoriales y emocionales que percibe el bebé, al menos a partir del sexto mes de gestación, influyen decisivamente en los gustos y la personalidad del futuro niño.

La doula y el parto-nacimiento
Igualmente decisivo es el momento del nacimiento-parto. ¿Cómo va a ser recibido ese bebé? ¿Pasará de su cálido nido-útero a los cálidos brazos y pechos de su madre? ¿Podrá sentir sus latidos, tan familiares para él, sonando emocionados? ¿Serán los ojos de su madre los primeros que vea, su piel la primera que huela, su voz lo primero que oiga? Y si fuera así, ¿qué más podría pedir?
Realmente ambos podrían disfrutar del momento más intenso, inmenso y feliz de sus vidas. Este es un buen comienzo para una vida llena de amor.
Dice el gran Michel Odent, cirujano, obstetra e investigador del nacimiento y cuanto le rodea: “Si queremos cambiar el mundo, comencemos por cambiar cómo llegamos a él”. Y es que, parafraseando al Dr. Odent, la forma en que nacemos, nos afecta toda la vida.
Esos primeros estímulos marcarán en el bebé su forma de relacionarse con el mundo y por tanto, un nacimiento rodeado de amor hará de él mejor persona. (Lecturas relacionadas: “El bebé es un mamífero” y “La cientificación del amor”)
Sin embargo en nuestra sociedad esta situación tan natural está hoy por hoy dificultada por el alto grado de intervencionismo que rodea el embarazo y el parto-nacimiento.
Empezando por la anestesia epidural que impide a la mamá el libre movimiento, que hace necesario el uso de oxitocina sintética, que obliga a la mamá a parir tumbada y finalmente favorece la necesidad del uso de fórceps, ventosas y/o cesárea.
España ha sido duramente criticada por la Organización Mundial de la Salud por superar con creces los porcentajes de partos instrumentados y cesáreas recomendados por dicha organización. Pero no hemos de culpar de ello al sistema sanitario sin mirar en nosotras mismas. ¿Qué hace el sistema sino responder a la demanda de mujeres que se han aabandonado” en sus manos?
Muy distinta es la situación cuando la medicina y los adelantos técnicos están al servicio de una díada mamá-bebé que controla su proceso, y que cuenta con ellos en caso de emergencia.
Y para llegar a esta situación, la doula juega su papel de información, asesoramiento, sostén y mucho respeto. Así funciona en otros países de Europa, en las Casas de Parto de Europa y España, y afortunadamente tienden a ello cada vez más equipos sanitarios en distintos centros españoles.
El trabajo con una doula durante el embarazo y el parto ha demostrado tener una larga lista de beneficios, por supuesto emocionales pero también prácticos: el tiempo de trabajo de parto disminuye en un 25%, la necesidad de uso de instrumentos disminuye en un 40%, la cesárea en un 50%, y además se reduce notablemente la incidencia de la llamada depresión posparto.

La doula y la crianza
Facilitar la intimidad de la díada mamábebé, el buen inicio de la lactancia materna, la crianza con amor y apego,... y continuar con las palabras clave de la doula: facilitar, acompañar y sostener.
En los primeros días después del parto, la gran mayoría de las mujeres tienen inseguridades relacionadas con la lactancia, a las que no en pocas ocasiones se suman las temidas grietas con el consecuente dolor añadido. La doula suple entonces a aquella otra mujer de la tribu que con mucho amor pone su experiencia y recursos a disposición de la mamá, evitando los miedos y despertando en la mujer la seguridad y confianza en su innata capacidad de criar-amar.
Después de esos primeros días de adaptación y de “aterrizaje” la mujer puede beneficiarse del apoyo de los diversos grupos de crianza y lactancia que funcionan en toda la geografía española. Estos grupos son de gran ayuda para resolver dudas, compartir conocimientos e inquietudes, liberar emociones,....
No existe actualmente una titulación oficial de doula, pero existe en España una red de doulas en continua formación, que se apoya y sostiene, y cuenta con la colaboración de grandes profesionales de la salud comprometidos con el nacimiento: obstetras, matronas, psicólogas, pediatras,...
Cada vez más profesionales conocen, y se implican y comprometen, con las bondades de rodear el embarazo y el nacimiento del halo de amor que les corresponde.
“El amor puso al bebé allí dentro, el amor lo sacará”●

Anna Carnes
Centro Sannas
www.sannasalud.com

A mi sobrina Paula y a su madre, Mar

9 de septiembre... una noche mágica.
Una vez más el milagro de la vida y la mágia del amor entre dos personas se hace manifiesta con la belleza de una recién nacida.
Te esperabamos desde hacía muuucho tiempo, aunque algunos no lo supieran jejeje
¡Bienvenida Paula!
Enhorabuena Mar por permitirte sentir con todos tus sentidos despiertos el poder y la fuerza de la vida pasando entre tus piernas. Una vez más has despertado a tu Diosa interior y con más mágia que nunca has co-creado con ella, has dado la vida.
¡Felicidades, estoy orgullosa!

La ecografía del primer trimestre

La ecografía del primer trimestre

Muchas personas se extrañarán al ver este título en singular y no en plural ("las ecografías del primer trimestre") porque muchas personas se realizan múltiples ecografías, especialmente en la medicina privada.
Muchos futuros padres están ansiosos por confirmar que el hecho de estar embarazada realmente significa que dentro hay un ser vivo. Piden al ginecólogo realizar una ecografia casi como quien exige un derecho por el que están pagando; muchos ginecólogos creen estar aportando algo claramente positivo si "regalan" una ecografía más aunque no sea necesaria; y en la medicina publica muchas mujeres acuden a un centro de urgencias hospitalarias con cualquier pretexto con la esperanza de que el ginecólogo haga una ecografía para ver por primera vez a su embrión de bebé.
Pocas personas piensan que la ecografía pudiera tener algún efecto indeseable. Pues bien, la primera ecografía del embarazo recomendada por la sociedades profesionales ginecológicas es tras cumplir 12 semanas desde la última regla y existen, a mi juicio, al menos dos posibles efectos perniciosos de ecografías antes de las 12 semanas.
El primero es que desde hace pocos años existen indicios en animales de experimentación de que la ecografia podría interferir delicados procesos en la formación del embrión por interferir en la migración neuronal de las células (Ang ES Jr, Gluncic V, Duque A, Schafer ME, Rakic P., 2006). De confirmarse este efecto es algo grave y podría estar siendo causa de muchas pérdidas de embarazos incipientes.
El segundo, no tan grave, pero más evidente, es el efecto como elemento productor de estrés. Cuando se realiza una ecografía el las primeras semanas de embarazo a menudo resulta ser demasiado pronto y no se puede confirmar el latido del corazón del embrión. Aunque se asume que lo mas probable es que sea demasiado pronto, a menudo esto obliga a ulteriores investigaciones, pues creada la duda, hay que confirmar que no es una gestación interrumpida, o extrauterina, etc, y es habitual que en ese tiempo la mujer esté en un estado de ansiedad al que no tendría por qué haber llegado. Pero además muchos embarazos muy precoces se pierden como parte de la normalidad, por azar; como es en una fase muy incipiente, la mujer tiene un sangrado mayor que una menstruación y lo expulsa sin problemas; detectar un embarazo incipiente interrumpido sólo lleva a tener que realizar una intervención (legrado) que de otra forma no habría sido necesaria.
Por eso mi recomendación particular es que la primera ecografía del embarazo se realice aproximadamente al cumplir 12 semanas, como recomiendan las instituciones profesionales, y no antes (salvo que exista una causa para ello).
La ecografia de las 12 semanas tiene por funciones medir al embrión para saber con precisión su edad, medir el pliegue nucal como parte del despistaje de cromosomopatías, y asegurar si se trata de un sólo embrión o más y, en ese caso, diagnosticar si se trata de una sola placenta o de más de una, lo cual tiene gran repercusión en el seguimiento posterior del embarazo.

Dr. Emilio Santos (Ginecólogo) Centro Urdimbre

La analítica del primer trimestre

La analítica del primer trimestre

La analítica en sangre del primer trimestre va dirigida, por un lado, a confirmar niveles adecuados de sustancias como hemoglobina (detectando posibles casos de anemia) y glucosa (detectando posibles casos de diabetes), por otro lado a descartar infecciones como hepatitis, VIH y Sífilis y por otro lado a detectar estado inmunitario con respecto a Rubéola y, en algunos lugares, a Toxoplasma.
Se suele realizar también analítica de orina para detectar posibles infecciones urinarias, que en el embarazo son más frecuentes y además tienen más posibilidades de hacerse graves.
En torno a la semana 10 del embarazo se realiza la analítica dirigida al despistaje de cromosomopatías.
La cromosomopatía más prevalente el la triploidía del cromosoma 21, más conocida como síndrome de Down. Se analizan dos sustancias en sangre: la PAPP-A y la beta-HCG. Dichos valores no arrojan ninguna información hasta no conocer la edad gestacional con precisión.
La fecha estimada de la fecundación a menudo no es un dato conocido por la mujer. La fecha de última regla es orientativa, pues la fecundación se suele producir en torno a dos semanas después, pero tampoco es un valor fiable. La forma más fiable de conocer la edad gestacional es la ecografía, mediante la medida cráneo-nalgas del embrión.
La analítica dirigida al screening de cromosomopatías se puede realizar el mismo día que la ecografía (en torno a 12 semanas cumplidas), pero se gana precisión en la prueba si se realiza en la semana 10. Ya se realice la analítica dos semanas antes de la eco, o se realice el mismo día, el último paso de este despistaje de cromosomopatías es poner juntos los resultados y introducirlos en un programa de ordenador. Con los datos de la PAPP-A y de la beta-HCG (junto con la fecha en que la sangre fue extraída), con la medida del pliegue nucal en la ecografía y la longitud craneo-nalgas (junto con la fecha en que la ecografía fue realizada) y con la edad de la gestante, un programa informático, habitualmente en el laboratorio de análisis clínicos, calcula el riesgo de sd de Down.
El valor de este riesgo es el dato que se debe tomar para la decisión sobre si realizar o no amniocentesis. La decisión de realizarse amniocentesis es en general a criterio de la embarazada.
Hay mujeres que quieren hacerse la prueba para tener la certeza absoluta respecto al síndrome de Down: en ellas el mencionado despistaje de cromosomopatías no es necesario. En el otro extremo, hay mujeres que de ninguna manera se van a realizar una amniocentesis porque diera el resultado que diera no procederían a realizar una interrupción voluntaria del embarazo: en ellas el despistaje de cromosomopatías tampoco es necesario.
Pero para algunas mujeres es de ayuda saber si el riesgo es en torno a 1 /10000, 1 /1000, 1/100 ó 1 /10. La forma más racional de proceder según el riesgo, recomendada por la Fetal Medicine Foundation de Londres es, si el riesgo es menor de 1 /1000, tomarlo como riesgo bajo y no hacer nada; si el riesgo es mayor de 1 /100, tomarlo como riesgo alto y realizar amniocentesis; y si el riesgo es intermedio entre estos dos valores, repetir la ecografía para mirar más datos, como la presencia de hueso nasal, y con estos datos adicionales, decidir si realizar o no la amniocentesis.
Por el Dr. Emilio Santos
Y digo yo ¿por qué no nos preguntarán antes si queremos que nos realicen dicho despistaje de cromosomaopatías o no? Algunas, que sabemos que no vamos a interrumpir el embarazo, nos evitaríamos algún soponcio.