Ellos y el embarazo

He tenido dos parejas en mi vida.
Con la primera tuve tres cachorros y con la segunda he tenido dos y espero, por mi salud psíquica, que ahí quede la cosa.

Los dos son hombres maravillosos, entregados cien por cien a su vida en familia, a sus quehaceres, a los quehaceres del hogar y su organización y desde luego a la crianza, una crianza respetuosa.
Ay tengo a mi hombre, haciendo de fontanero, creo que frutrado por lo que suspira, mientras yo escribo estas líneas.
No conozco a ningún hombre tan entregado como ellos, por lo menos no en mi entorno y los amigos que me rodean, entre las mamás se respira cierta "envidia"..."qué suerte tienes", y es cierto, he tenido y tengo mucha, mucha suerte, (yo no lo achacaría a la suerte, pero ese es otro tema).

Sin embargo, en los embarazos, quizás sea mi exigencia, mis expectativas, o quizás sea que realmente ellos no pueden, siempre los he sentido ajenos, en troa onda, en otra frecuencia.

Mientras yo siento las emociones que me provoca ser madre de nuevo, mientras lo noto moverse por todo mi vientre y puedo comunicarme con él, mientras me quedo extasiada mirando mi panza desnuda contemplando el milagro... ellos han estado en otra cosa y no ha sido viendo el futbol o quizás alguna vez si, y me he sentido triste mirando como no miraban, como no sentían...(por lo menos tal y como yo esperaba que lo hicieran).

En ocasiones me cuesta mucho no enojarme con él y reprenderle al sentirle totalmente fuera de la experiencia del embarazo y el milagro que ello es. Reconozco que el primer trimestre del embarazo siempre ha sido una revolución y entre el cansancio, las nauseas y las ganas de llorar podía se insorpotable para cualquiera. Además si el no adivinaba el porqué de mis lágrimas me sentía decepcionada.... algo difícil de acertar porque ni yo misma sabía porque lloraba en muchas ocasiones. (Y ahora no quiero ni recordar lo que pasará en el puerperio, uffff... agarrense fueeerrte)

La ganas de llorar y el cansacio cesan en el segundo trimestre, bastante más calmado, aunque sigue esa sensbilidad tan despierta y tan alerta para observar cualquier movimiento, cualquier muestra que en cualquier momento pueden brotar la lágrimas de los ojos y es una sensación como de llorar por todo y por todos... por el frío, por el otoño, por la vida, por los ciclos, por los otros niños... no sé.

La verdad sobre las relaciones de pareja no es lo que nos han venido contando, aunque hayas tenido la "suerte" que yo, no. Los cuentos de princesitas y principes salvadores nos han hecho daño a las dos partes... a nosotras por enseñarnos a esperar que nos recaten, nos entiendan, y nos lleven en volandas como en aquella romántica película de "Oficial y caballero" y a ellos la presión de tenr que serlo, de tener que ser esos principes a caballo de su corcel que han de rescatarnos de no sé que temido dragón.

Empecemos a vernos a nosotras mismas subidas en nuestro hermoso corcel, como la bella Artemis, sin que nadie tenga la responsabilidad de tener que rescatarnos porque somos nosotras las que cabalgamos en dirección a la FUENTE, la fuente única y universal la que nos llena a todos y nos hace seres completos, para no tener que ir buscando que él nos re-llene.

Nuestra liberación le hará libre también a él en cierta medida. No se trata simplemente de convivir (que no es poco) sino de crecer juntos, de crear algo grande unidos, de mostrar lo que de verdad llevamos en el corazón... o a eso, al menos, aspiro yo. El esfuerzo y el compromiso de acordarme de subir a mi corcel merecen la pena.

Dara, una embarazada sensible

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Dara!! te sigo desde hace unos cuantos meses en tus dos blog. Me gusta mucho todo lo que escribís, porque a pesar de no tener hijos y desearlos con mucho amor... leyéndote me voy preparando con mi corazón y mi útero para recibirlos cuando sientan que puedan venir a nuestras vidas. Hace muchos años que estamso buscando ese bendito embarazo y a ese bendito bebé... hicimos mucho y pasamos por mucho. Hoy la manera de encarar esa búsqueda es muy diferente y la estamos haciendo desde otro lugar. Un lugar en donde como mujer me sienta respetada, sostenida y acompañada. Leer este texto me hace identificarme con mucho de lo que decís, porque parecería ser que los hoombres van sintonizando cosas muy distintas a las mujeres. Con ello digo que no sea ni peor ni mejor, simplemente se encuentran con la paternidad y con sus dificultades de otra manera. Por eso creo en el complemento perfecto y cómo uno puede y crecer como pareja en cada paso que da.
Te dejo un beso grande y me seguiré metiendo en tu blog para leerte.... soy de Argentina!!
Gracias!!! May

Dara dijo...

Hola May.
Gracias por pasarte por aquí y sobre todo gracias por compartir desde tu corazón.
Cuando busque un ratito colgaré para ti un bonito trabajo que se puede hacer para preparar el jardín antes de concebir.

Un beso muy grande bella mujer

Anónimo dijo...

Sí, me encantaría!!! Estoy trabajando mucho en ello... con medicina natural... meditación y gemas, una psicóloga que trabaja constelaciones familiares y todo lo que pueda hacer, lo hago!!
Así que cuando dispongas de tiempo estaré visitando tu blog!!
Un abrazo a la distancia!!
May