Cómo tomar una decisión de la manera más óptima

Recuerdo perfectamente aquel momento en que recibí los resultados de las primeras pruebas de embarazo con mi primer hijo.

Hace ya 14 años pero no olvido aquellas palabras que dijeron "el cribado de cromosomas ha salido positivo". Yo, en aquel momento no entendía nada de aquello. Mi cara debió de ser un poema y lo siguiente que me dijeron es que tenía altas probabilidades de que mi hijo saliera con alguna malformación cromosómica del tipo síndrome de down.

En la misma consulta me dijeron que me llamarían para darme la cita para la amniocentesis, palabra que tampoco conocía.

Me fui a casa echa pedazos. Si en aquel momento hubiese tenido a mi lado a una doula todo hubiese sido diferente.

Transcurrieron tres o cuatro días hasta que recibí esa llamada.  No sé por qué dispositivo interno que desde entonces sé que hay en mi, no me conformé con seguir el protocolo de una cita para una amniocentesis que confirmaría o descartaría si efectivamente mi bebé padecía alguna alteración.

Así que en esos tres días de sin vivir busqué información sobre qué me harían en esa prueba y reflexioné sobre el porqué y el para qué.

Tener esa información me ayudó a tomar una decisión sobre mi acción. Una acción que me dejó en paz y tranquila porque ya no actuaba desde el desconocimiento que antes tenía o el miedo que se desataba en mi ante lo desconocido.

Desgraciadamente en los hospitales nos encontramos con pocos profesionales que tengan tiempo para explicarte de que se trata el protocolo por el que ofrecen pasar, si hay alternativas a lo que ofrecen y mucho menos de mirarte a los ojos y comprender por lo que estás pasando.

En momentos así, no hay mamá que no necesite saber y que tengan en cuenta sus decisiones con cariño y respeto.

Yo decidí anular mi cita con la amniocentesis y me cayó una regañina de incomprensión por mi decisión. ¡Qué cosas!¿no? Es como si negarte a algo de lo que te proponen sea negar el saber del profesional. No tiene nada que ver. No es algo personal hacia el sanitario, es algo personal de la mamá, el bebé y su familia.

Es de agradecer que los avances tecnológicos estén ahí, al alcance de todas si nos hace falta y si así lo decidimos. Simplemente sobra el abuso de poder a través del miedo o de la ausencia de información veraz y detallada.

No son obligatorias las pruebas ni el protocolo. Todo se puede pensar y decidir con calma según necesitemos y nos convenga. No hay prisa para las cosas del embarazo.

Son tres cosas las que hoy quiero que retengas. Ante cualquier prueba a la que te propongan someterte esto es lo que has de preguntar:

- Conoce la prueba que te están proponiendo. ¿Para qué es o que mide o que pretende? ¿Cómo se lleva a cabo, que te van a hacer a ti y a tu bebé? Siente interiormente que te quedas satisfecha con la respuesta.

- Pregunta siempre si hay una alternativa para conocer o medir aquello que desean. Alguna forma de hacerlo más natural o menos invasivo.

- Y por último, toma una decisión. Tómate el tiempo que necesites. Ahora ya tienes la información y seguro que tu decisión será la acertada para ti y tu bebé. Toma la decisión que te deje más tranquila y habrás acertado. Pero no te dejes intimidar, porque te aseguro que lo van a intentar, y desconozco porque lo hacen.

Si no te sientes cómoda en tu hospital o centro de salud para preguntar o la respuesta no es convincente para ti, busca quien sepa informarte con amor, que tenga buena información o al menos, sepa como acceder a ella.

¿Qué necesita una mujer de parto?

Me traigo un trocito de un artículo del ginecólogo Emilio Santos para contestar a esta pregunta.

¿Qué necesita una mujer de parto?

Para poner en el mundo a un bebé y su placenta, has de liberar un cóctel de hormonas, que son las hormonas del amor: oxitocina, endorfinas y prolactina; y que tienen sus funciones: nada más y nada menos que las funciones de los orgasmos; básicamente, estas hormonas tienen la función de conseguir que el nacimiento de tu hijo sea un hito de amor inolvidable en tu vida. Pero estamos en la época de el nacimiento en la era del plástico, en que la oxitocina sintética reemplaza a la natural, en que, a escala planetaria, el número de mujeres que llevan a cabo el parto con hormonas del amor es ... insignificante; como si las hormonas del amor se hubieran vuelto inútiles. Estamos en una situación sin precedentes. ¿Qué va a ocurrir en unas cuantas generaciones más?.
  • Desde la perspectiva fisiológica, el parto es un proceso involuntario gobernado por las estructuras cerebrales más primitivas, aquellas que compartimos con los primeros mamíferos: el hipotálamo y la hipófisis son las estructuras que liberan el flujo hormonal en el parto. La primera consecuencia de esto es que el parto es un proceso involuntario. La digestión o la circulación de la sangre son otros ejemplos de procesos involuntarios. Y los procesos involuntarios tienen una característica en común: no podemos ayudar; el cuerpo los realiza sólo. Pero, en cambio, sí podemos entorpecer; y mucho. En el caso del parto influye negativamente todo aquello que eleve la adrenalina o que haga estimular el neocórtex (que es la parte del cerebro que en el humano ha alcanzado cotas de desarrollo impresionantes).
  • Desde la perspectiva cultural, por el contrario, hace varios milenios existe un condicionamiento dirigido a que una mujer no sea capaz de parir por sí sola. Eso lo podemos observar, por ejemplo, en el vocabulario ya que obstetricia proviene de ob stare (estar frente a). Es como si no pudiéramos parir si no tenemos a alguien en frente. En muchos medios culturales hay rituales que tienen el efecto de asegurar necesidad de acompañamiento. Un ejemplo son los rituales de mutilación genital; la cicatriz impide la elasticidad adecuada para el parto y se hace imprescindible que haya alguien para ayudar. O, por ejemplo, el ritual de darse prisa en cortar el cordón; estimula la necesidad creada de que haya alguien que corte el cordón; mucha gente cree que es lo más importante que hay que hacer en un parto. Ha habido teorías que, acertadamente, han identificado este condicionamiento, por ejemplo, la teoría de Pavlov, que dio origen a las escuelas de psicoprofilaxis. Pero, paradójicamente, estas escuelas han acabado teniendo como efecto final la difusión de la idea de que, para parir, una mujer necesita alguien que le guíe o que le enseñe cómo respirar. Ha habido tendencias que, acertadamente, han buscado esquivar estos factores culturales. Y, paradójicamente, internet está plagado de videos de "parto natural" en los que al final siempre se transmite lo mismo: una mujer que, para parir, parece necesitar alrededor a varias personas mirando. Hasta fechas recientes, el mensaje cultural era que, para parir, las mujeres necesitaban a otras mujeres. Hoy, en la época de la oxitocina sintética, en la época de la cesárea, en la época de la cientificación del amor, el mensaje es que, para parir, las mujeres necesitan el control de las instituciones de salud. En los ámbitos profesionales convencionales se habla de control, de manejo, de dirección, de conducción ... del parto; y en los ámbitos menos convencionales se habla de preparación o de coach ... Culturalmente se predispone a que la mujer de parto necesite ayuda.
¿Cómo salir de estos condicionamientos culturales y volver a la fisiología?¿cuál es la alternativa?. Hay dos profesiones que tienen algo en común: el granjero y el obstetra. Porque la alternativa es la protección. De la misma manera que no hablaríamos de control de la naturaleza, sino que hablamos de protección del entorno natural, es bueno que empecemos a dejar de hablar de control del embarazo y control del parto para empezar a hablar de protección del entorno del embarazo, protección del entorno del parto y protección del entorno del nacimiento.

¿Qué es el manejo expectante de un aborto espontáneo?

Tenía pendiente hablar de esta opción, aún poco visibilizada, para cuando una mujer pierde a su bebé en el útero.
Cuando tenemos un aborto la mayoría de las veces viene después un legrado, suele ser la única opción recomendada en los centros hospitalarios.
Pero ya os adelantaba en textos anteriores que hay otra opción más respetuosa con el cuerpo y la fisiología, el manejo expectante del aborto espontáneo.
Básicamente de lo que se trata es de esperar a que el cuerpo decida "ponerse de parto", porque realmente es lo que suele hacer. A veces con algún mes de distancia entre que el corazón del bebé dejó de latir hasta que decide ponerse en marcha para sacarlo todo a la luz.
Cada mujer verá las ventajas y desventajas de esta forma de actuar con respecto al legrado.
Fisiológicamente, aunque no nos lo cuenten, hacer un manejo expectante del aborto es menos peligroso para la madre que el legrado. También es más barato para el sistema sanitario, aunque realmente eso nos importe bien poco cuando en esta desgarradora tesitura tenemos que tomar una decisión.
Emocionalmente a la mamá le dará tiempo a asumir lo que ha pasado y poder despedirse de la manera que desee de su bebé.
Como yo lo veo tiene el manejo expectante del aborto tiene dos inconvenientes, salvables o no dependiendo de cada mujer. Uno, es que hay mayor probabilidad  de tener que terminar con legrado que haciendo un legrado directamente (donde la probabilidad de tener que repetir la operación quirúrgica es más pequeña). Dos, es la fuerza emocional de que disponga la mamá para mantenerse como cuerpo-cobijo-hogar de su bebé mientras dure la espera en la que su cuerpo se pondrá de parto.
Os dejo el resumen de estudio en este link en el que se hace una comparativa entre los dos métodos. Estas son las conclusiones a las que llegan, a mi parecer obvian totalmente el estado emocional que habrá de afrontar la madre tanto con una opción como con otra.
"Con la conducta expectante, las mujeres requieren una intervención quirúrgica con mayor frecuencia que con el tratamiento quirúrgico (repetición de la cirugía), pero la conducta expectante conlleva un riesgo de infección significativamente menor. Donde la prevalencia del aborto inseguro es baja, la conducta expectante del aborto espontáneo sería segura y probablemente más efectiva en relación a los costos."
Hay dos cosas importantes:
1. que nos ofrezcan la información de ambas formas de afrontar la pérdida para que podamos decidir lo que vamos a hacer
2. buscar una persona de apoyo incondicional a tu decisión para encontrar un mínimo de reconfortamiento emocional.
También es importante leer testimonios de mujeres que han tomado una y otra decisión para hacernos una idea de a que nos enfrentamos.
Para ello te de dejo el testimonio de Mª Angeles Claramunt contado en el blog del El parto es nuestro.
Maria Angeles Claramunt, socia del El Parto es Nuestro y cofundadora del foro Superar un Aborto nos cuenta su experiencia.

"Es una lástima que parte de la medicina haga oídos sordos a los estudios científicos, porque los hay y si todo en el mundo tiene riesgos, tiene más el legrado que el manejo expectante; esto dicen los estudios...y la lógica; sin anestesia, sin raspado de las paredes del útero, con los riesgos que conlleva porque se hace a ciegas... con el riesgo de infección por el instrumental, mucho más que el expectante como explica Odent.

Yo pasé por tres "ilegrados": legrados innecesarios. Y pasé otras dos pérdidas en casa. La primera sin acompañamiento médico porque se negaron: "allá tú". Por mi bien, y por decisión mía, por tooodo lo que me había informado los dos últimos los pasé en casa y he experimentado por dos veces la fisiología de una pérdida. Y he experimentado cómo actua el cóctel del amor, el torrente hormonal en las pérdidas y lo reparador y beneficioso que es. Cómo forma parte de la elaboración y trabajo del duelo.
 
Desde entonces y como doula, he acompañado a muchas mujeres en sus pérdidas abordadas de manera expectante. Es mentira que no hay otro camino y es denunciable, supongo, que no nos informen adecuadamente. Que no nos den a elegir cuando hay varias formas de abordaje médico, como la Ley del paciente indica que debe hacerse.

Hay mujeres que se "empoderan" a la primera; para el parto, para encarar las pérdidas que les toca vivir: no es mi caso, tuve que pasar antes por un parto medicalizado, tuve que pasar por tres legrados, vencer mis miedos, validar mi postura por encima de los 'dioses' médicos y de la familia, estos trabajos personales, si se hacen, sólo son para bien y los beneficios son a gran escala y benefician en general, no sólo en el tema "reproductivo" (Un aborto expectante, consciente, "prepara" mucho para un buen parto a término, feliz).

Te puedes morir, me decían, y no explicaban muy bien porqué, me acabó de despertar una pobre mujer del pueblo vecino que murió después de un legrado. Me di cuenta por fin que no me explicaban todo, que la información era tendenciosa, que no escuchaban mis necesidades, me decían medias verdades y no me fié más.

Yo me pregunto muchas cosas aún, lo de la anestesia general o local, que comentais. Quería comentar la última que se han sacado del bolsillo: para persuadir para la intervención del legrado te dicen que "si lo haces expectante no vamos a poder analizar los restos", no podrás saber porqué ha sido". Les dices que los recogerás tú pero te dicen que no vale... que no estaran bien recogidos, que habrán tocado lugares contaminados...

Cuando lo analizan ellos, tampoco sabes nada... la mayoría de las veces. A mi me ponía siempre lo mismo: "restos abortivos" ¡caramba! y qué van a ser pues???? Y punto, me gustaría a mi saber qué miran. La genetista que consulté comentaba que no se aprovechan ni tienen en cuenta los grandes avances de esta ciencia para los abortos; no es rentable...Y taaantos padres se quedan sin saber el porqué, un tanto por ciento altísimo...
Sobre el manejo expectante:
Pautas, tres básicas: temperatura, hemorragia, mal olor:

Es decir: que no haya fiebre, que no haya hemorragia, sangrado sin mal olor. Generalmente, cuando hay sangrado es que el cuerpo ya ha detectado la pérdida y está en trabajo de expulsión. Después de sangrado, muchas veces con coágulos (que parece "hígado") vienen unas contracciones de expulsivo y sale el saco embrionario. Y se continua sangrando, varios días. Hasta que termina como en una regla hacia marrón, poco manchado, etc.
Es importante, como en el parto, respetar los tiempos, la fisiología, cada mujer los tiene distintos. Una tarda una semana, otra tres. A veces quedan unos poquitos restos y es bueno dejar pasar una regla (que acaba de limpiar; y hacer una ecografía después.)

Les recomiendo entrar en Superando un Aborto, allí muchas mujeres han pasado por abortos expectantes y podrá leer o comentar, preguntar con otras mamás que lo han pasado.

A veces, hay médicos que "permiten" el manejo expectante, pero no están informados, o no se fían de la fisiología de la mujer, entonces: 1) medican el proceso expectante: medicina para dilatar el cuello, medicina para cerrar (innecesaria) 2) no dejan tiempo suficiente: "ven mañana y si no has limpiado te hacemos el legrado... Y no se "limpia" ni en un día ni en dos, se puede estar de tres a cinco días, lo más breve, hasta un par de semanas o más...Demás de intervenir cuando el proceso está casi finalizado o se ha hecho una buena parte y entonces el legrado aún tiene menos sentido; por lo que es y por los riesgos que conlleva si ya se ha expulsado el saco embrionario, y el proceso está funcionando perfectamente (pero el médico lo desconoce, una lástima!)

Mi punto de vista: huir del médico metemiedo que silencia los peligros del legrado: anestesia, adhesiones, cicatrices que dificultan otra concepción, perforación de útero....
Maria Angels Claramunt






Ser madre de adolescentes

La maternidad no es solo el embarazo, el puerperio o la primera infancia.

La maternidad no solo son malas noches, teta o bibe, rabietas o alimentación complementaria...

La maternidad no es solo la cama, la cuna o el porteo.

La maternidad sigue su camino y avanza y nuestros niños despiden una etapa para adentrarse en otra y sus padres con ellos.

La maternidad es sobre todo mirada ¿en qué momento dejamos de mirar?

Si nadie nos enseñó a acompañar a un bebé o un niño pequeño estoy segura de que tampoco nadie nos enseñó a acompañar a un adolescente.

Hace tiempo que tengo ganas de tratar temas relacionados con la adolescencia. Mi hijos mayores han comenzado de lleno en esta nueva etapa y me doy cuenta cuan necesario es para la unidad familiar tener información acerca de como acompañar a nuestros hij@s en esta nueva fase y aprender a mirar.

Al igual que los acompañamos en la infancia e intentamos que sea desde el amor y el respeto a su individualidad la adolescencia requiere de lo mismo.

Nuestros hijos comienzan a sentir como sus cuerpos cambian y la confusión sobre cual es ahora su lugar en el mundo se hace evidente. Unos de una  forma, otros de otra. ¿Como madres, cómo acompañamos esos cambios físicos? ¿nos es fácil hablar con ellos? ¿quizás el pudor y la vergüenza, ya que nosotras no fuimos acompañadas por nuestros padres, puede con nosotras y no afrontamos el tema? ¿Es algo que quieres hacer y no sabes cómo?

Quizás nuestro miedo a mirarlos, nuestro miedo a mirarnos, hace que deleguemos su acompañamiento a otras personas como el colegio, el instituto o incluso sus amistades o la televisión. Te aseguro que eso es más que probable... ni nos han enseñado a mirarlos ni a mirarnos.

Para mi, mirar sus adolescencias, es como un test, el espejo donde mirar donde flaquee en mi relación con ellos durante la infancia y donde tuve mis puntos fuertes.

Siento que mis dos mayores me van enseñando "a costa de ellos" como hacer con la prole que les sigue. Ellos me enseñan lo que funcionó y lo que no. De nuevo es un trabajo de observar y mirar dentro con honestidad, es una revisión personal donde, otra vez, las creencias se ponen en entre dicho para ser revisadas.

La vida es crecimiento personal continuo.



Cinco pildoritas de información importante

Os dejo estos cinco videos cortitos pero que sueltan información muy importante entorno al parto. Son de Chile pero bien podían estar hechas en casi cualquier lugar "civilizado".



El parto es amor y no admite instrumental ni medicinas

Michel Odent: ´El parto es amor y no admite instrumental ni medicinas´

El médico galo cree que debe mantenerse el bebé más tiempo con el cordón umbilical para erradicar el tétanos neonatal, patología que puede resultar mortal

08.11.2013 | 02:10
El obstetra Michel Odent presente en las jornadas El Nacimiento y la Salud Perinatal. | sabrina ceballos
El obstetra Michel Odent presente en las jornadas El Nacimiento y la Salud Perinatal. | sabrina ceballos
Michel Odent tiene muy claro que "el parto es amor y lo ideal es dejar que madre e hijo disfruten de este sentimiento desde el primer momento, sin intervención alguna de instrumental ni medicinas". Este obstetra francés es un reputado y reconocido experto en la defensa del parto natural, alejando este proceso de la artificialidad que supone hacerlo en el interior de un quirófano clínico.

Este doctor en medicina de origen francés explica sus teorías del parto natural en el marco de las I Jornada Nacimiento y Salud Perinatal en el contexto científico de 2013, que lleva a cabo la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria desde ayer en la Facultad de Ciencias de la Salud.

El amor, según el doctor, es la emoción que mueve a muchas personas para traer niños al mundo, afirma desde el primer momento. Por ello, hay que hacer que los mismos se encuentren con él nada más nacer. Y no hay nada "menos amoroso que el interior de un quirófano, higiénico sí, pero la actitud es de rapidez, seriedad, nada que ver con un ambiente ideado por una madre en el que da a luz un hijo con dolor, sí pero también con mucho sentimiento".

Odent destaca un dato del proceso del parto, sobre a la importancia del cordón umbilical. No está de acuerdo con la actual prisa que hay en muchos hospitales e incluso por parte de muchas comadronas, de cortar este enlace entre la madre y el niño. "Hay que esperar para cortar el cordón, en el interior del mismo se acumula una sangre que puede ser vital para la salud del menor. Son 40 milímetros de fluido en el que se acumulan células madre, nutrientes, y múltiples sustancias beneficiosas para el futuro desarrollo del niño".

La rapidez en este proceso está provocando algunos casos de tétanos neonatal', enfermedad que puede producir el fallecimiento del recién nacido. Michel Odent afirma que "si se mantiene el cordón más tiempo, puede erradicarse para siempre esta patología. Existe la vacuna que se le suministra a la madre durante el embarazo para controlar este riesgo, pero científicamente se ha demostrado que se desconocen los efectos secundarios que ésta vacunación puede acarrearle al bebé en el futuro".

A raíz de esta cuestión, el médico explica lo que se conoce como el nacimiento Lotus, la práctica de dejar el cordón sin cortar, dejando el bebé unido a la placenta hasta que se desprenda de manera natural, que se realiza en algunos puntos de Australia. Y que Odent conoce aunque considera que puede ser algo extremo, aunque sí beneficioso para el bebé, en su justa medida.

Odent explica que dentro del ambiente hospitalario los profesionales defienden lo que él denomina "paradigma de ayudar", que se impone sobre los deseos de la madre. Sin embargo, el obstetra francés aboga por "el paradigma de proteger" a la madre y al bebé de interferencias ajenas a la interrelación que ambos crean desde que se inicia el parto. Un proceso de amor pleno entre ambos seres y que culmina en el momento que el recién nacido reposa sobre el vientre de la mamá.

Sus claves son "proteger y observar". Las mujeres llevan siglos dando a luz en lugares inhóspitos, remotos sin que hayan sufrido daño alguno, y se ha perdido la naturalidad del proceso de parir. Por ello, este defensor del parto natural aboga por retomar el hábito de "sentarnos en un rincón y dejar que todo siga su curso, y sólo intervenir si fuese necesario. Lo que en muchas ocasiones no lo es".

Rememora una anécdota durante un parto en el Reino Unido, en el que le pidieron que acudiera al domicilio de una pareja que iba a dar a luz, "estuve todo el tiempo sentado en un rincón mirando, sin hacer nada. La comadrona y la madre hicieron todo el trabajo, yo sólo me limité a estar allí".

El obstetra dice que "desde que la ciencia ha desembocado en la toma de conciencia ecológica, muchos se preguntan qué podemos hacer para dejar de destruir el planeta. Unos han puesto todas sus esperanzas en la tecnología, otros confían en el humanismo ecológico. Yo sostengo que lo prioritario debería ser la génesis de un ser diferente, de un ser humano ecológico, con una actitud positiva hacia la vida."

Este médico experto en nacimientos destaca que "no hay que perturbar la fisiología, y hay que dejar que todo se desarrolle según el curso natural de la vida, si es preciso hacer que intervenga la medicina se utiliza. Más que hablar de humanizar me gusta emplear la palabra 'mamiferizar'. Somos mamíferos y de esta manera se naturaliza el parto. Más que controlarlo hay que guiar a las gestantes hacia la conclusión de un fin, que es traer un niño al mundo".

La idea del parto natural se relanza después que Ina May Gaski, matrona de Estados Unidos, fundara The Farm en 1971, un centro donde han nacido unos 3.000 bebés, todos acompañados de parteras especializadas, con mínima intervención y cuyas cifras de mortalidad son muy bajas, si se las relaciona con otros centros con más medios.

www.laprovincia.es

¿Qué es un legrado?

Normalmente solo la mamá que ha pasado por un aborto sabe lo que es un legrado, o al menos, si no lo sabe técnicamente, lo ha vivido y sentido en su cuerpo.

Como ya vimos en un post anterior la mamá que llega a una revisión de su embarazo y se encuentra de sopetón con un "no hay latido", o está informada previamente (que suele ser raro) de las alternativas al legrado o está avocada a llevarse un legrado en pocas horas con lo que ello conlleva emocionalmente.

Un legrado es el procedimiento quirúrgico que se utiliza en los hospitales para "limpiar" el útero después de un aborto espontáneo.

Suele comenzar con la administración de algún oxitócico que haga que la madre  dilate. Se mantendrá a la  madre en ayunas ya que es una operación en la que se suele utilizar anestesia total y tras unas horas se procede a entrar en quirófano para introducir una especie de cuchilla en el útero con la que se van raspando las paredes del útero para extraer el embrión y los tejidos embrionarios. Hay una alternativa a la cuchilla y es una especie de pequeño aspirador que se introduce en el útero y arrastra los tejidos hasta dejar el útero limpio. Esta forma de legrado es menos agresiva con el útero.

Me traigo de la web de El parto el nuestro los peligros que puede acarrear un legrado:

• Peligro potencial de perforar el útero.
• Inhibición del proceso natural de baño de las hormonas del amor, antidepresivos naturales que pueden ayudar a elaborar un duelo de forma más sana.
• Las heridas que quedan en el útero tras pasar la legra, pueden producir cicatrices que dificulten futuros intentos de quedar embarazada, ya que el óvulo no encontraría una pared uterina lo suficientemente adecuada. Muchas veces tras el legrado el grosor uterino queda muy por debajo de lo que debería ser.
• Las heridas, en un extremo, puede llevar al conocido como Síndrome de Asherman, en el que el útero se cubre de cicatrices dificultando la concepción y provocando otros problemas asociados.
• Posibilidad de desarrollar sinequias: una especie de “hilos” que unen una pared uterina con la de enfrente, reduciendo el espacio uterino y dificultando la concepción.
• Los riesgos y efectos secundarios de la anestesia, ya sea epidural o total.
• En el momento en que se introduce en la cavidad uterina instrumental quirúrgico, hay riesgo de infecciones producidas por el mismo.

La mayoría de las veces se puede evitar un legrado, si la mujer informada así lo desea, con un manejo expectante del aborto espontáneo. Pero, bien es verdad, que hay ocasiones en que el legrado es necesario físicamente hablando y bienvenido, por tanto. Es el ginecólogo conocedor y respetuoso con la fisiología de la mujer el que nos va a indicar cuándo hemos de realizarlo si o si. Y suele ser cuando la mujer no se pone de parto por sí misma en un período de tiempo determinado o si una vez que ha pasado la expulsión continua la hemorragia más de una semana, huele mal o hay fiebre.

No es fácil someterse a un legrado y estar ahora embarazada y en unas horas no, creo que es un shock demasiado bestial. Tampoco lo es decidir esperar a que tu cuerpo decida el momento pero al menos te dará tiempo emocional a hacer la despedida y el duelo necesario.


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¿Qué pasa cuando oímos la palabra aborto?

Yo nunca he pasado por una experiencia tan desgarradora. Pero he tenido el privilegio de acompañar de cerca a algunas mamás valientes que han tenido un aborto en algún momento de su embarazo.

Son ellas las que me han enseñado mucho, muchísimo. Si tu has tenido esta triste experiencia puede ser de gran utilidad que nos la compartas... muchas mamás pueden estar necesitándola.

Normalmente una mamá va ilusionada a su ecografía, suele ser la primera eco o quizás la segunda. Es en este periodo que suceden la mayor parte de los abortos. Otras veces, la mamá acude al hospital con una mezcla de ilusión y de no se qué, una extraña sensación la acompaña, algo que no sabe definir muy bien pero que le hace presentir...

Cuando se tumba en la camilla y comienza la eco, algo se nubla dentro de ella al ver la expresión del ginecólogo, su mueca en el rostro lo dice casi todo. Entra en pánico. Quizás el gine le hace una eco vaginal para cerciorarse mejor. Y todo termina o comienza cuando dice: "no hay latido", "es un aborto".

Es la noticia más desgarradora que pueda recibir una madre, oír que su bebé ha muerto.

En el shock muchas veces no es posible ni llorar... es imposible digerir tal noticia. En ocasiones no se liberan las emociones hasta que una no se siente acompañada por un ser querido cercano y entonces rompe en llanto.

La ola emocional te arrastra sin apenas poder poner conciencia a lo que está pasando. Dependiendo del hospital rápidamente te ingresan y te preparan para un legrado, "es lo normal". Si conoces a alguna mujer que haya tenido un aborto es así como lo hizo, no te da para plantearte otra posibilidad. ¿Qué otra posibilidad hay si el bebé ha muerto dentro de tu útero?

Lo que si te da para plantearte es la causa. Los pensamientos vienen y van en torno a qué ha podido pasar, por qué ha sucedido... y las mujeres siempre buscamos y buscamos para culpabilizarnos... millones de pensamientos sobre lo que hicimos o dejamos de hacer en estos últimos meses o días de embarazo.

¿A donde volaron tus pensamientos? ¿Nos los quieres compartir?

Te aseguro que no hay evidencia científica que explique la mayoría de los abortos que suceden. La ciencia no nos puede dar la causa, es un misterio de porqué unos se quedan y otros deciden irse. Hablan de características incompatibles con la vida. La espiritualidad si te da respuestas, pero para eso hay que creer. Hay que creer que el bebé ya cumplió con su misión y que te eligió a ti para ello y tu a él.

El caso es que con evidencia o sin ella el bebé ya no tiene latido. En la mañana estabas embarazada y en la tarde dejarás de estarlo porque te "habrán limpiado", así es como lo llaman. Para el cuerpo es una auténtica revolución hormonal y también lo es para la psique.

Demasiado rápido para asimilar y poder hacer un duelo necesario.

Algunas mujeres deciden optar por una alternativa al legrado hospitalario y es lo que se llama manejo expectante del aborto espontáneo.

No es lo mismo una cosa que otra, las dos tienen sus inconvenientes y sus ventajas. Pero lo que si es importante es que te de tiempo a tomar una decisión desde la tranquilidad, la conciencia y la paz. Es importante que te den el tiempo y la escucha necesaria para discernir como deseas pasar el trance para que puedas elegir con paz en tu corazón y no enredada en una dolorosa ola emocional. Es importante para sanar que con el tiempo puedas mirar hacia atrás y honestamente sientas que tu decisión fue la acertada.

Si te apetece te animo a que compartas tu experiencia tanto si fue de legrado como si fue de manejo expectante, si te ayudaron a encontrar ese momento de paz para decidir, si te sentiste con la información necesaria, atendida y cuidada o si por el contrario lo que sentiste fue un gran desamparo.



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Diario de tu embarazo de regalo y presentación en vídeo

Ay, este fin de semana he realizado mi primera creación en YouTube para promocionar Diario de tu embarazo. Era algo pendiente porque estoy pez en estos temas. Aunque hay muchas cosas que mejorar estoy contenta con el resultado... amor de madre debe ser :))

Te dejo también algunos comentarios muy hermosos que he recibido para compartirlos contigo y para que yo, que soy muy olvidadiza y a veces no valoro bien mi trabajo, no lo olvide nunca.

"Que bonito!! Y cuando lo tienes en las manos más. Te ha quedao muy chulo y realmente transmites lo que se siente con el libro. Enhorabuena reina!!" Yolanda

"Acabo de recibir un regalazo de María José Mochón, su Diario de tu embarazo. Y me está encantando, estoy enganchada leyendo. Ella ha estado embarazada 5 veces, es toda una experta y transmite esa sabiduría en cada página y en la organización. Además está muy bien ilustrado. Gracias por el regalo!" Laura




Os anuncio también que estoy regalando el libro Diario de tu embarazo en la nueva página de Facebook que he creado como apoyo a la maternidad a cambio de un Me gusta en la página.

Te puedes enterar de todo aquí



La placenta vieja

Encuentro en el blog de Juan Martínez Uriarte un artículo que habla del mito de la placenta vieja.

Os dejo esta cita que resume de lo que habla en su post. Estoy segura de que el dato os sorprenderá a muchas... a ver a quien no le han hablado de su placenta vieja.

La recientísima 6ª edición del Tratado de Obstetricia, de González-Merlo,
publicada este año 2013 afirma literalmente en su pág. 412:
 Calcificaciones placentarias: Son muy frecuentes sobretodo en gestaciones avanzadas, y se consideran fisiológicas como parte de la maduración normal del tejido. No tienen ninguna trascendencia clínica.
 
Quizás te apetezca leer más cosas sobre la placenta: La placenta, la gran desconocida