Mi quinto embarazo (8)

El embarazo sigue su bello curso y el útero abre camino a mi bebé que, de nuevo, preveo grande. Cosa que se manifiesta en esta fantástica tripa que a veces poseo y que a veces me posee ella.
Fotos que os cuelgo aquí para muestra y que por cierto me han censurado en facebook por mostrarme desnuda.


Están siendo unos días duros cuidando a mis dos cachorros pequeños, los dos con varicela. Yeray aún convaleciente por las tremendas heridas que se ha hecho y Neith, la pobre, que parece una granada andante. Realmente impresiona mirarla y las zonas donde se le acumulan, yo creo que con saña, son la vulva y la boca por dentro... os escribo y me dan ganas de llorar.
Es un tesorito, llora y se queja y chilla cuando le cambias la ropa o le pones algún unguento pero no se rasca apenas, doy gracias a Dios porque si no...

Y agradezco también que esto esté sucediendo a mes y medio del parto porque así me dará tiempo a descansar y a retomar el sueño.

He empezado a preparar la habitación donde nacerá Izan (Si, ya nos dijo el nombre). Hemos pintado una pared de rojo sangre en la que quiero colgar un gran tapiz de una chamana en danza... para mi Artemisa, la guardiana del parto. Además iré colgando las frases de poder que ya he elegido. También quiero poner un altar y están ya pegados muchos de mis dibujos. Llenaré el suelo de cojines y colchones (ya que es una habitación vacía) y velas y desde luego la música, te también está más o menos elegida.

Estoy ilusionada gestando este pequeño lugar donde se dará el milagro de la vida una vez más.

¿Porqué hay dolor en el parto?

Os dejo un trocito escrito por Casilda, una gran autora, sobre su visión de porque nuestros partos son dolorosos.
Yo estoy de acuerdo con ella aunque también pienso que hay más cositas importantes que aparecen durante el parto. Tener consciencia de nuestro útero y movilizarlo es de vital importancia pero también lo es reconocer que en sus células tiene registrada la memoria de todas nuestras ancestras, nuestro linaje femenino. Y eso hay que mirarlo.
Eso entre otras cuantas cosas más.

Casilda Rodrigañez

(...) Además de tejido muscular hace falta el deseo sexual y un determinado desarrollo de la sexualidad de la mujer; por eso no podemos conformarnos con el útero de los ginecólogos ni con la tecnología médica que consagra la maldición divina de parir con dolor. Porque ahí está la gran diferencia. El útero de una mujer que no ha sido sexualmente reprimida desde la infancia, funciona perfectamente, produciendo placer y no dolor; pero el útero de una mujer cuya sexualidad se ha paralizado desde niña, funciona de una manera patológica y con dolor.
(...) Desde niñas nos dicen que la regla duele y los partos mucho más. La información que se da es que para dilatar el cuello del útero para que nazca un bebé, hacen falta unas contracciones muy fuertes, y que eso es inevitable que duela. Sin embargo, para Frederik Leboyer las llamadas contracciones de dilatación "inevitables" del parto son algo altamente patológico y no normal: ¿Qué hace sufrir a la mujer que da a luz? ... la mujer sufre debido a las contracciones... unas contracciones que no acaban nunca y que hacen un daño atroz, ¡pero son calambres! todo lo contrario de las "contracciones adecuadas". ¿Qué es un calambre? Una contracción que no cesa, que se crispa y se niega a soltar su presa y, por lo tanto, no "afloja su garra" para transformarse en su contrario: la relajación en la que normalmente desemboca. En otras palabras, lo que hasta ahora se había tomado por contracciones "adecuadas" eran contracciones altamente patológicas y de la peor calidad. ¡Qué sorpresa! ¡Qué revelación! ¡Qué revolución en ciernes!
El parto duele porque los músculos uterinos de las mujeres que crecen con el útero inmovilizado, no desarrollan la capacidad de distensión y la fuerza que debieran tener. Los músculos que no se usan se atrofian y se agarrotan; y viceversa, todo el mundo sabe los entrenamientos constantes y los ejercicios que hace cualquier deportista para desarrollar y mantener a punto su esqueleto muscular. Y también sabemos lo que duele extender un músculo rígido contracturado. Es el dolor que vulgarmente conocemos como "calambre", como dice Leboyer. Y calambres son las "contracciones de dilatación" que tanto hacen sufrir a las mujeres. Algo patológico, no normal. Porque parir, gracias a la represión de la sexualidad de la mujer, a la anulación de su sexualidad desde su infancia es, en efecto, como cavar una zanja con un brazo que hubiese permanecido inmovilizado durante toda la vida hasta ese momento, después de haber vivido sin saber que se tenía ese brazo ni para qué servía; o sea. Fuera de nuestra conciencia; un brazo cuyos músculos, en el momento de coger la azada para cavar, están rígidos y contracturados.

Tu fecha de parto está mal

He encontrado este post en un blog que acabo de descubrir http://uterosdeguerrilla.wordpress.com/ Estoy encantada con el descubrimiento y con la buena explicación que se da sobre las fechas de parto.
Por cierto nadie llega tarde a su nacimiento.

Original publicado en “The Stir”, http://thestir.cafemom.com/pregnancy/109563/your_due_date_is_wrong

Traducido por Ana Isabel Chinchilla


Tu fecha de parto está mal
Por Christie Haskell

El modo en que se calcula la “fecha probable de parto” hoy en día es, como poco, impreciso. A menos que sepas el día que ovulaste y el día que concebiste, así como la duración de tu ciclo, y lo calcules tú misma, es probable que tu fecha de parto esté mal: de hecho, puede que ni se acerque. La mayoría de fechas de parto se equivocan de promedio en dos semanas.

Creo que la mayoría de las mamás en Estados Unidos conocen la organización “March of Dimes”, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a la prevención de nacimientos prematuros y muerte prenatal, además de estar al frente de las investigaciones sobre el cuidado de bebés prematuros. En estos momentos, están colaborando con 40 hospitales del estado de Carolina del Norte para impedir nacimientos prematuros mediante la prevención de inducciones innecesarias. ¿Su mensaje?

El embarazo puede ser incómodo y a veces francamente infeliz, pero es necesario aguantar hasta el final, y tu médico debe negarse a inducirte el parto salvo que sea necesario por un motivo médico.

Lo sé, lo sé… qué impertinente por su parte decirle a las mujeres lo que deben hacer con sus cuerpos.

Bueno, salvo por el hecho de que su objetivo es asegurarse de que tu bebé está lo más sano posible, y si para eso debes seguir embarazada dos o tres semanas más, entonces os dirán, a tí y a tu doctor, que eso es lo que deberías hacer.

Dada nuestra manera incorrecta de ver la fecha de parto, esto significa que si decides inducir en la “semana 38” sin razones médicas, tu bebé podría ser de 36 semanas de gestación, y por lo tanto ser prematuro y necesitar cuidados intensivos neonatales.

Se parte de la base de que tienes un ciclo de 28 días, ovulas el día 14 y sangras 5 días. No todas somos así. Puede que os parezca demasiada información, pero mi ciclo es de 33 días y ovulo el día 18, de modo que cuando mi médico se empeñaba en que la fecha probable de mi hija era el 5 de julio, yo le recordaba siempre que no soy una humana cortada a patrón: mi fecha probable de parto era el 10 de julio. Mi hija nació de 38 semanas y 3 días, pero ellos decían que fueron 39 semanas justas.

Cada vez que mencionaban la fecha que habían anotado, yo les corregía. ¿Por qué? Por que aunque al final no tuvo importancia, ¿qué hubiera pasado si hubiera llegado a la semana 41 o 42 según sus cálculos, que eran erróneos? Me hubieran presionado para inducirme el parto, a pesar de que el cálculo correcto demuestra que estaban asumiendo que mi hija tenía una semana más que su edad gestacional real.

Pero estoy divagando… “March of Dimes” señala que el cerebro a las 35 semanas de gestación sólo pesa dos tercios de lo que pesa a las 39-40 semanas. Estas 4-5 semanas más marcan una enorme diferencia. Los bebés que nacen incluso dos semanas antes tienen mayores tasas de problemas respiratorios, ictericia, problemas alimenticios, de regulación de temperatura, y retraso en el desarrollo cerebral.

Es mucho riesgo por no estar embarazada dos semanas más, ¿no?

Eso sin mencionar que inducir el parto antes de la semana 39 aumenta substancialmente el riesgo de cesárea, que tiene ya de por sí sus peligros para la madre y el bebé, de modo que no sólo tu bebé puede verse seriamente afectado por una inducción innecesaria y un nacimiento prematuro.

Los esfuerzos de “March of Dimes” y los hospitales mencionados han dado como fruto una drástica reducción en los nacimientos prematuros y cesáreas… nada menos que 44% menos de nacimientos prematuros o pretérmino causados por una inducción electiva e innecesaria. ¡Es una cifra enorme!

Espero que su éxito en Carolina del Norte continúe, sea un ejemplo y establezca unos criterios generales para los hospitales de todo el país para que podamos eliminar las inducciones electivas. Al fin y al cabo, todas las mamás quieren que su bebé esté lo más sano posible desde el primer momento, y después de haber estado embarazada 37-38 semanas, y con décadas de vida por delante para ti y para tu hijo, un par de semanas más no es nada dentro del “gran plan”, pero puede causar diferencias de por vida.

¿Te preocupa tu “fecha de parto”? ¿Qué opinas de esta noticia de “March of Dimes”?

Visualización creativa. Aceptación del dolor

La visualización creativa es una eficaz herramienta sanadora que utilizan los individuos. Es una invalorable herramienta que ayuda a tener acceso a los recursos internos, mediante símbolos, imágenes y sentimientos.
El término visualización puede ser engañoso; lleva a la mayoría de las personas a creer que sólo puede experimentarse visualmente. Esto no es necesariamente así; para algunos de nosotros, nuestras fortalezas sensoriales, por naturaleza pueden ser más auditivas o kinestésicas.
Lo más importante, al usar la visualización, es prestar atención a todos tus sentidos, en especial a aquellos que están más comprometidos.
La visualización puede ser útil para aliviar una variedad de síntomas, incluyendo el estrés, el dolor crónico y la ansiedad general, y también puede ayudar a fortalecer la autoestima y contribuir a sobreponerse de una enfermedad. Obviamente también es una herramienta muy valiosa para todas las fases del alumbramiento.

ACEPTACIÓN DEL DOLOR

Si es posible practica este ejercicio sentada o arrodillada. Respira profundamente y mientras espiras relaja cualquier tensión muscular que haya surgido como reacción a algún dolor o malestar. No te concentres en él, pero toma conciencia de tu útero y deja que crezca la sensación de calor. Piensa en él con amor, ello reforzará el vínculo de aceptación que lo une a tu mente.
Acepta el dolor y no intentes luchar contra él. Después de unos minutos visualiza una cascada de agua cálida que envuelve tu cuerpo de la cabeza a los pies. Respira lenta y profundamente y cuando exhales deja que la calidez calme el dolor y alivie los espasmos musculares.
Aunque quizás este ejercicio no alivie el malestar por completo, te ayudará a superar los peores momentos. No es fácil lidiar con el dolor; requiere mucha práctica y tienes que permanecer en calma tanto mental como físicamente. Pero recuerda que lo más importante es no luchar contra el dolor: deja que se manifieste y vívelo con amor y aceptación.
(del libro "Luna Roja")