Permitido Respetar

Sí al respeto de tus tiempos para parir
Sí al trato respetuoso
Sí a un parto fisiológico y sin intervenciones innecesarias
Sí a protagonizar tu propio parto
Sí a la compañía de tus afectos
Sí a la permanencia inmediata y continua de mamá y bebé
Sí al derecho al consentimiento informado
Sí a la urgente reducción de las cesáreas innecesarias
Sí al desarrollo de la capacidad de amar

25 DE NOVIEMBREDÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
Grupo de Mujeres Talleristas de Dando a Luzhttp://dandoaluz-/ argentina. blogspot.. com/2009/ 11/dia-internacional-de-la- eliminacion- de.html

La epidural y las hormonas del parto

La epidural interfiere de forma significativa con algunas de las principales hormonas que intervienen en el parto y el nacimiento, lo que podría explicar su efecto negativo en el proceso de parto. Como señala la Organización Mundial de la Salud, “la analgesia epidural es uno de los ejemplos más llamativos de medicalización del parto normal, transformando un acontecimiento fisiológico en un procedimiento médico.”
La oxitocina, por ejemplo, conocida como “la hormona del amor” también es un uterotónico, es decir, una sustancia que provoca las contracciones uterinas del parto. La epidural reduce la producción de oxitocina de la madre, o interrumpe su normal aumento durante el parto. El efecto de la analgesia espinal en la producción de oxitocina es aún más marcado. La epidural también elimina el pico de oxitocina materna que ocurre en el nacimiento –el más alto en toda la vida de una madre– que cataliza las poderosas contracciones finales del parto y ayuda a la madre y al bebé a enamorarse inmediatamente.
Otra importante hormona uterotónica, la prostaglandina F2 Alfa, también se reduce en las mujeres que usan una epidural.
La beta-endorfina es la hormona del estrés que se produce en un parto natural para ayudar a superar el dolor a la mujer. La beta-endorfina también se asocia con el estado alterado de la conciencia que es normal durante un parto. Estar “en otro planeta”, como dicen algunas mujeres, ayuda a la futura madre a trabajar instintivamente con su cuerpo y con su bebé, a menudo usando movimientos y sonidos. La epidural reduce la producción de beta-endorfinas en la parturienta. Quizás el uso extendido de la epidural refleja nuestra dificultad para apoyar a la mujer en este estado alterado de conciencia, y nuestra preferencia cultural por que la mujer esté tranquila y conforme.
La adrenalina y noradrenalina (epinefrina y norepinefrina, conocidas con la denominación colectiva de catecolaminas o CAs) también se segregan en situraciones estresantes, y sus niveles aumentan de forma natural durante un parto no medicalizado. Al final de un parto no perturbado, el aumento natural de estas hormonas le da a la madre la energía para empujar a su bebé hacia el exterior, y le hace sentirse expectante y totalmente alerta ante el primer encuentro con su bebé. Esto se conoce como reflejo de eyección maternofetal.
No obstante, el parto se inhibe si los niveles de catecolaminas son muy altos, cosa que puede suceder cuando la mujer se siente enfadada o insegura, o tiene frío o miedo. Esto tiene un sentido evolutivo: si la madre se siente en peligro, sus hormonas van a ralentizar o interrumpir el parto para que tenga tiempo de escapar y encontrar un lugar seguro para dar a luz.
La epidural reduce la producción de catecolaminas, lo que puede ser útil si el parto se ha inhibido por un alto nivel de estas hormonas. No obstante, la reducción de las catecolaminas al final del parto puede contribuir a la dificultad que las mujeres que paren con epidural pueden experimentar para empujar al bebé; como consecuencia, puede aumentar el riesgo de parto instrumental (forceps y ventosa) que acompaña al uso de la epidural.

Epidural

La epidural consiste en inyectar una sustancia anestésica local (derivada de la cocaína) dentro del espacio epidural –el espacio que queda alrededor (epi) de la duramadre (dural) que protege la médula espinal. Una epidural convencional bloquea tanto los nervios sensores como motores que salen de la médula espinal, proporcionando un alivio del dolor muy eficaz, pero a la vez hace que la persona que recibe esta analgesia no pueda mover la parte inferior de su cuerpo. En los últimos 5 o 10 años, se han desarrollado epidurales con concentraciones más bajas de anestésicos locales, y con combinaciones de anestésicos locales y opiáceos que anulan el dolor (sustancias similares a la morfina y la meperidina para reducir el bloqueo motor, y producir la llamada “walking” epidural.
Todos estos tipos de analgesia ofrecen a la parturienta la forma más eficaz de alivio del dolor disponible hasta la fecha, y las mujeres que las han usado califican su satisfacción con el alivio del dolor como muy alta. No obstante, satisfacción con el alivio del dolor no es lo mismo que satisfacción global con el parto, y las epidurales se asocian con importantes disrupciones del proceso de dar a luz. Estas disrupciones pueden interferir con el disfrute y satisfacción de la experiencia del parto, y también puede comprometer la seguridad del parto para la madre y para el bebé.

El placer y la reproducción vienen de su mano

Vamos a dar un repasito a esta parte especial y sagrada de nuestra anatomía. Siempre la puerta a otra dimensión y muchas veces causante de alteraciones ordinarias de conciencia.
LOS LABIOS DE AFUERA O MAYORES.
Estos son dos pliegues de gordas almohadillas de piel en ambos lados de la apertura de la vagina.

ALAS O LABIOS MENORES.
Estos pliegues de piel muy extensible ubicados entre los labios de afuera varían mucho de tamaño entre unas mueres y otras. Si hay un desgarro durante el parto, es más probable que ocurra en la base de los labios. (horquilla vulvar).

EL CLÍTORIS.
Es una pequeña estructura sensitiva de tejido eréctil en la frente de la conjunción de los labios menores. (Las buenas esencias se guardan en pequeños tarros, ¿no?). Es el ógano que nos provoca placenteras oleadas de energía capaces de recorrer el cuerpo hasta llegar a la coronilla.

EL VESTÍBULO.
Es el tejido que ves cuando separas las alas. El orificio del pis y la abertura al canal del la vagina están ubicados aquí.

EL ORIFICIO DEL PIS.
Esta es una pequeña abertua debajo del clítoris. El canal uretral es el tubo que se extiende desde aquí hacia arriba alrededor de 3'5 cm hasta el cuello de la vejiga. Hay dos pequeños conductos que se abren a los costados y ligeramente por detrás del orificio del pis. Son los conductos de Skene. (En realidad no son de Skene, son de las mujeres!!!!)

LA ENTRADA.
Esta se encuentra entre las alas menores y por debajo del orificio del pis.

LA TELITA. O HIMEN.
Esta es una fina membrana protectora que cierra parcialmente la entrada. Esta se rompe definitivamente con el primer parto si es que no se ha roto durante las relaciones sexuales.

EL PERINÉ.
Consiste en un grupo de músculos muy extensibles que se encuentra rodeando la vagina. En otra ocasión hablaré ampliamente de nuestro mágico periné. Se ha hablado mucho de él.

LAS GLÁNDULAS MUCOSAS.
O de Bartholino, pero insisto no son de él, son nuestras.
Son dos pequeñas glándulas que secretan moco ubicadas en ambos lados y ligeramente por debajo de la entrada de la vagina. Ellas se encuentran entre los labios menores. Ellas proveen el moco que ayudan a lubricar el canal.

EL CANAL DEL PARTO.
la estructura del canal del parto debe serte familiar. El canal consiste en un revestimiento de piel plegado varias veces. Esto permite una enorme distensión. Este canal conduce desde la parte más externa de la vagina hacia arriba al útero. El útero se encuentra arriba y detrás de la vagina. La pared delantera del canal del parto mide 7'5 cm y la pared trasera mide alrededor de 10 cm.
El área alrededor del canal del parto recibe el aporte de sangre a través de pequeñísimos vasos sanguíneos, entonces, aunque hubiera un desgarro o una episiotomía durante el parto no hay mucha pédida de sangre (el problema de la episiotomía no es precísamente la pérdida de sangre sino que es una ablación en toda regla. También hablaremos de ella en otro momento).
Un desgarro en la parte de arriba de las alas o en el área justo al lado del clítoris será bastante doloroso y puede causar mucho más sangrado. Esto debe prevenirse protegiendo cuidadosamente la zona cuidadosamente mientras está emergiendo la cabeza del bebé y enlenteciendo el parto si es posible.

Os animo a explorararos, a conoceros, a tocaros.... a mirar con enamoramiento vuesta vulva y vagina, realmente ofrece imagenes y colores preciosos.

Extraído del libro "Partería espiritual".

Crea un espacio sagrado

Monta un altar en tu casa. Hazlo en el suelo, con un pañuelo bonito de base y hazo circular. Pon flores, velas, fotografías de tus seres queridos... cuida su decoración.
Los altares te conectan con la fuente, con lo que de verdad importa. Un altar puede ser una extensión terrenal de tu espíritu. Siéntate ante él cada día y haz un ratito de meditación. Esto es muy beneficioso porque el lugar se carga de la energía meditativa, emotiva y tranquila que creas. De hecho, en poco tiempo, provocará una sensación distinta al resto de la casa. Cualquier rincón tranquilo sirve, como un rincón de tu dormitorio.
Cuando lo estés creando fíjate en lo que sientes, en tus emociones... es muy interesante.
Cuanto te sientes ante él para meditar proyecta tu ser y el de tu bebé en el altar y observa lo que sientes. ¡Permite que el altar altere tu ánimo! Cuando salgas de casa, lleva un poco del espíritu del altar en tu corazón.
Para relajarte ante el altar, sientate en postura sencilla, coloca las manos juntas en el centro del pecho, pon una música agradable y respira lento y profundo. Estos momentos te llevarán de fuera a dentro y te ayudarán a conectar con tu bebé. Este silencio y esta quietud te aportarán claridad y conciencia.

¡Que lo disfrutes!

¿Qué pasa durante el trabajo de parto? Etapas

Durante el trabajo de parto los músculos uterinos se contraen por intervalos y finalmente empujan afuera al bebé. Mientras esto sucede, el cuello se está afinando y abriendo. A estas explosiones de energía se las llama contracciones. El trabajo de parto progresa mejor si le prestas más atención a la expansión que a la contracción.

La primera etapa del trabajo de parto comienza cuando las contracciones ocurren a intervalos regulares y comienzan a ser más fuertes. Al comienzo pueden sentirse como dolores menstruales, pero con más energía.

Las contracciones se vuelven más largas y más fuertes a medida que el cuello pasa a estar más dilatado. La primera etapa del trabajo de parto dura hasta que el cuello se dilata completamente al llegar aproximadamente a diez centímetros, una abertura lo suficientemente grande para que pase la cabeza de un bebé a término. Normalmente esto lleva de doce a quince horas para un primer bebé (aunque desde luego no hay una regla fija) y menos de eso con más de un bebé. Sin embargo, esto varía ampliamente para dierentes mujeres y diferente situaciones.

Cuando el cuello está casi abierto por completo una se suele sentir conmovida, se siente que es imposible parir, que habrá que partirse en dos o explotar o que todas las entrañas saldrán fuera si dejas que el bebé se mueva hacia abajo en el canal del parto. Este es un sentimiento escalofriante, y la mayoría de las mujeres, cuando están bajo el hechizo de este miedo en particular, están convencidas de que sus cuerpos sufrirán un gran daño si se relajan. Es importante recordar que el cerebro puede ser bastante poco confiable en esta etapa del trabajo de parto. Es una ayuda asombrosa tener a alguien que recuerde amorosamente que que no vamos a explotar pero esa persona tiene que saber de lo que está hablando y tiene que ser muy convincente. Normalmente el sentimiento intenso se pasa cuando comienza la segunda etapa del trabajo de parto y empieza una parte más activa.

La segunda etapa dura desde que se completa la dilatación hasta que el bebé nace. Esto puede llevar desde unos pocos minutos hasta dos o tres horas. La combinación del útero contrayéndose y la mamá pujando con los músculos abdominales hacen que el bebé atraviese los huesos de la pelvis, hacia abajo por el canal del parto y afuera de éste. Los huesos de la cabeza del bebé se deslizan uno por encima del otro un poquito, haciendo que la cabeza sea un poquito más chica temporalmente durante su pasaje a través de la salida de la pelvis. La urgencia por pujar normalmente es involuntaria y poderosa. La doula es un apoyo emocional para la mujer en estos intensos momentos.

El estado de conciencia de la mamá atraviesa un gran cambio durante la primera etapa del trabajo de parto. Este cambio en su conciencia debe ser tenido en cuenta por toda la gente que está acompañandola en ell parto. Se torna menos una personalidad individual y más una fuerza elemental, como un tornado, un volcán, un terremoto, o un huracán, con sus propias leyes de comportamiento. Esta cualidad de las mujeres fue descrita como "la gran y amorfa gravedad de las mareas, el tropismo electromagnético, algo más viejo y más inteligente que tú, que siempre obtiene lo que quiere". No se puede entrar en razones con las fuerzas elementales y no se puede predecir que será lo que harán. No podemos esperar que una mujer sea razonable mientrás está teniendo un bebé.

La energía del trabajo de parto hace que el cuerpo de la mamá se torne muy blando a lo largo de todo el camino. Las emociones fuertes acompañan este proceso de reblandecimiento. Esto se torna de un sabor menos personal y más elemental, instintivo, cuanto más profundo entra una mujer en trabajo de parto. Puesto que es tan fluida y una emoción puede deslizarse tan fácilmente y transformarse en otra, la doula ha de ser un ancla estable para ella. La doulaha aprendido a no dejarse arrastrar por estos sentimientos y emociones tan intensos para poder preservarla del temos, el desaliento, la irritación o el bloqueo si llegan a presentarse. La doula puede sentir las vibraciones del miedo de la mamá en su propio corazón, estómago y piernas pero no necesita llamarlo para sí misma y reaccionar a él. La doula está segura, dice exactamente lo que está sucediendo e inspira a la mamá con coraje, con corazón, que es tan contagioso como el miedo.
La doula sabe que un estado de conciencia con humor es un estado fluido y flexible. Una mujer divertida se estira mucho mejor que una asustada. Es preciso dejarla que haga ruidos si ella quiere hacerlos, siempre que salgan de una garganta abierta.
Las mujeres en fuerte trabajo de parto pueden ponerse sorprendentemente hermosas. Es bueno hacerles saber esto ya que ayuda a la moral de la mujer saber que es hermosa cuando está sudando y rindiéndose a la vida.

El bebé está coronando cuando la cabeza empieza a emerger. Normalmente sale mirando para abajo y espontáneamente dará un giro de noventa grados; y luego será empujado el cuerpo. Normalmente el bebé respirará espontáneamente, pero si no lo hace, tu matrona o médico lo atenderán. En este momento, el mejor lugar para el bebé es sobre el pecho o la paza de su madre, para facilitar un pronto apego y para que ambos estén calientes. Algunos bebés abren los ojos, mueven los músculos faciales e intentan respirar. El cordón umbilical será cortado algún tiempo después de que el bebé haya empezado a respirar bien.
La tercera etapa del trabajo de parto dura desde que el bebé nace hasta que sale la placenta. Esto dura normalmente unos veinte minutos, aunque de nuevo no hay reglas fijas. Las contracciones que facilitan el proceso no son tan fuertes como en las anteriores etapas y pujar la placenta hacia afuera generalmente es bastante fácil y cómodo pues no tiene huesos.

Tu compañía en el parto

La energía del nacimiento fluye suavemente cuando todo el que está presente es parte de la tripulación, ayudando al bebé a su nacimiento. Si alguna de las personas presentes es un espectador el nacimiento puede ser enlentecido por horas o detenido hasta que ocurra algún cambio de energía. Esto se debe a que cualquiera, cuya presencia no es ayuda en realidad, está necesitando el apoyo emocional que debería ser para la madre.
Puedes sentir que te gustaría tener algunos amigos o parientes cercanos contigo, así como tu pareja. Esto está bien, siempre y cuando sientas que la persona que eliges sería alguien con quien te sentirías bien en niveles de tránsito de muerte. No permitas que nadie te presione para para que lo dejes estar en tu parto.
Este es uno de los motivos de porqué el cuerpo se bloquea cuando entra en el sistema sanitario, con personal que no es de nuestra confianza. Es un momento sagrado en el que hay intrusos, demasiadas veces, no muy respetuosos con el momento. ¿Te imaginas haciendo el amor en el hospital y con el personal sanitario por allí preguntando como la llevas? El parto/nacimiento es tan íntimo y sagrado como hacer el amor o morir.
Es una buena idea que alguna amiga o pariente cercano cuide de tus otros chicos mientras estás en el trabajo de parto o por unos días después de que el bebé nazca. El bebé que está por nacer necesita tu total e indivisible atención, que puede ser difícil de dar si otro niño pequeño está presente. La energía del nacimiento es muy larga e intensa.